La plata más triste
16/09/2007 23:54:35
España no pudo conseguir su sueño. El final fue una pesadilla. Después de un partido donde las defensas se impusieron a los ataques y donde España no jugó bien, lo más triste llegó en los últimos segundos, cuando Holden anotó una canasta que parecía que no entraba y Pau Gasol, en el último instante, falló un tiro que estaba dentro.
Rusia se proclamó campeón tras vencer 60-59 a una España que falló demasiado en ataque y no pudo superar la defensa del rival.
El 15-4 con el que la selección española se puso por delante después de cinco minutos de juego parecía anunciar lo mejor, pero a partir de entonces llegó lo peor de España en el campeonato. Nervios, precipitación y muchos fallos en ataque. La presión de jugar la final, la gran defensa rusa, el cansancio y la responsabilidad de ser el primer equipo en ganar un Mundial y un Europeo consecutivos nos impidió ver a la mejor España.
Aún así, la defensa española también era buena y el desacierto ruso también era grande, así que España estuvo siempre por delante en el marcador. Pero se veía que no era su partido. Si España sólo anota 59 puntos es que algo pasa. Gasol anotó sólo un triple en los primeros 10 minutos. Navarro no anotaba, Rudy tampoco. Sólo Calderón resistía. La defensa, los rebotes y la gran intimidación de Pau sirvieron para hacer olvidar su poco acierto ofensivo.
Pero poco a poco Rusia se acercó en el marcador, hasta llegar al 34-31 del descanso. El tercer cuarto fue más de lo mismo, más fallos, más defensas, más rebotes, menos acierto todavía. El 49-46 con el que se inició el último período ya dejaba ver que el final iba a ser de infarto. Aún así España se vino arriba y Gasol, poco a poco iba anotando hasta llegar a los 14 puntos. Pero hoy no entraban todos los tiros libres. El resto del equipo tampoco anotaba en los minutos finales y seguía confiando en Pau, pero la presión del rival, los fallos en el pase y el cansancio del ala-pívot de Memphis impidieron que el partido pudiera decidirse antes de los últimos segundos.
Y allí pasó lo que nadie quería. Que Rusia acertó y España falló. Que Holden anotó lo que se iba fuera y que Gasol, que hoy tenía más ganas que nunca porque no pudo estar en la final de Japón, fallaba un último tiro difícil pero que por momentos todos vimos dentro.
España fue la mejor del campeonato, aunque por momentos fue irregular y uno de esos momentos fue en la mayoría de minutos de la final, justo cuando no podía serlo. Rusia, que llegó por la puerta de atrás, pronto demostró que iba a ser la sopresa y después confirmó que lucharía por el oro. Y lo consiguió. Pero España se lleva la plata, que no es poco, aunque sea triste. El bronce es para Lituania, que se impuso a Grecia.
Esta generación española sigue teniendo potencial para ganar campeonatos. El próximo reto, los Juegos de Pekín, el próximo año.