Pau News

El juego interior de los Lakers asegura otra victoria sin brillo ante los Sixers

27/02/2010 9:43:00

En otro flojo partido de los Lakers, de nuevo sufriendo hasta el final, sólo les salvó el juego interior, que sumó 54 puntos y 33 rebotes, aunque no defendió bien, con Pau como máximo anotador, para vencer 99-90 a los Sixers y sumar otra victoria (44-15) sin brillo pero imprescindible antes de recibir el domingo a los Nuggets para seguir en la lucha por el mejor récord de la temporada regular.

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No hay manera con este equipo de vivir un partido tranquilo. De ganar con suficiencia, de imponerse claramente a los rivales fáciles. No hay manera de mostrar su nivel durante la temporada regular. Ni siquiera durante los playoffs. Los Lakers, estos Lakers, se han acostumbrado a hacer lo mínimo en muchas ocasiones y dejarlo todo para los últimos momentos de los partidos, de los playoffs y de los campeonatos. Nadie puede negar que les va bien, con dos finales y un anillo en los dos últimos años, por supuesto desde la llegada de Pau, pero aunque todos confiamos en que cuando todo estará en juego darán lo mejor de sí, no estaría mal que mostraran algo más de brillo hasta llegar a ese momento. Dejarlo todo para el final tiene el riesgo de que quizás no llegues a ese final, y de que no siempre puedas ganar si lo alcanzas.

Partiendo de esta premisa, los Lakers acumulan victorias sin brillo, por la mínima y en los últimos segundos. Ante los Sixers no se sufrió hasta que sonó la bocina, pero sí hasta los últimos minutos. Hasta entonces fue un partido en el que los visitantes ganaban de 1 el primer cuarto y la primera mitad, en el que pese a darle la vuelta al marcador en la segunda parte, los de Los Ángeles nunca pudieron escaparse y los de Philadelphia tuvieron opciones hasta los últimos minutos. Por suerte, en el último cuarto los Sixers no estuvieron acertados y en los Lakers Odom sentenció en los momentos claves.

Tomaba de ese modo Lamar, con 6 puntos y 5 rebotes en el cuarto para un total de 11 puntos y 9 rebotes, el relevo final a Pau y Bynum, que habían llevado al equipo hasta ese momento con su buena actuación ofensiva y en los rebotes. Otra cosa fue la defensa. Ambos equipos permitieron muchos puntos en la pintura, los ataques fueron superiores a las defensas, algo que suele pasar cuando juegan los Lakers y no tienen ganas de defender porque se creen superiores y piensan, no sin razón, pero con una actitud que es negativa a largo plazo, que tarde o temprano se impondrán.

Pau hizo un notable partido en ataque, con 23 puntos tras 10 de 17 tiros, fue el laker que más lanzó a canasta, 3 de desde la línea de personal, 11 rebotes, 6 ofensivos, 5 asistencias, 2 robos y 2 tapones. Lo peor, 4 pérdidas, y que ni él ni Bynum fueron capaces de parar a Dalembert, que hizo el partido de su vida. Sigue sorprendiendo que Phil Jackson le deje fuera de los minutos previos a los instantes finales, pero deben ser pruebas o una manera de motivar a Pau para que sea decisivo cuando vuelva a la pista.

Bynum completó el trío de juego interior con 20 puntos y 13 rebotes. Esta vez no fue de más a menos, y se mantuvo fuerte hasta el final, aunque no en defensa. Kobe dejó el protagonismo a los hombres altos, una buena decisión visto lo visto. En su retorno al Staples tras la lesión, se quedó en 19 puntos tras 7 de 16 tiros, pero sumó 8 asistencias. Un partido gris, seguramente reservándose, como el resto, de cara a la batalla contra Denver del domingo. Artest y Fisher no fueron importantes, con 4 y 7 puntos respectivamente, mientras que desde el banquillo Farmar volvió a llamar la atención con 10 puntos.

Dalembert se aprovechó de la mala defensa de los Lakers para hacer el partido de su vida, de 7 puntos de media a conseguir 24 en el Staples, además de 11 rebotes. Sin Iverson, ausente por problemas familiares, los Sixers jugaron sin presión, sin opciones de playoffs, y se lo pusieron difícil a los locales. Iguodala rozó el triple doble con 13 puntos, 10 asistencias y 9 rebotes, mientras que Williams dirigió bien al equipo con 16 puntos y 7 asistencias. Brand no se aprovechó de lo que se regalaba en la pintura, mientras que desde el banquillo el mejor fue Young con 13 puntos.

El domingo, casi en la mañana de Los Ángeles, los Lakers se enfrentarán al reto de los Nuggets, que les han ganado los dos partidos de esta temporada, el último recientemente en el Staples. La victoria serviría para volver a demostrar que pese a los sufrimientos innecesarios, y parece que inevitables, este equipo saca lo mejor de sí en los momentos importantes. De paso, bajaría los humos a Denver, que no sólo se acercaría en la clasificación de ganar, sino que tomaría más moral aún de cara a un hipotético enfrentamiento en la final de conferencia. Y, por supuesto, seguiría permitiendo a los Lakers seguir vivos en la lucha por el mejor récord de la liga cuerpo a cuerpo ante unos Cavaliers que pese a dos tropiezos seguidos tras el All Star, parecen haber retomado el rumbo de nuevo y confirmarse como el gran rival en una hipotética final en la que por ahora tendrían el factor pista a favor.