Los Lakers suman la sexta victoria consecutiva con un gran Pau
22/03/2010 11:38:00
A los Lakers les bastó con un gran cuarto, el segundo, 35-15, para asegurar la victoria ante los Wizards (99-92), la sexta consecutiva. Pese a ganar de 28 al inicio del tercer cuarto, la diferencia se quedó en 7 al final debido a la habitual relajación de un equipo en el que Pau volvió a brillar ante la baja de Bynum.
Definitivamente, los Lakers no saben mantener un amplio margen de puntos a su favor. Definitivamente, los Lakers sólo juegan bien cuando lo necesitan. Definitivamente, los Lakers no han mejorado pese a las seis victorias consecutivas después de perder tres seguidos por primera vez en 2 años.
Ante los Wizards, el cuarto equipo de los seis enfrentados últimamente con un balance muy pobre de victorias, se volvió a ganar, era obligatorio, pero otra vez sin brillo. Tras imponerse por 6 puntos en el primer cuarto, acostumbrándose de nuevo a jugar sin Bynum, que estará fuera al menos dos semanas y no volverá a ser un factor al menos hasta el inicio de los playoffs, el segundo cuarto fue un paseo. Un 35-15 en el que Kobe se salió con 20 puntos. Los Lakers ganaban de 26, el partido se había acabado.
Tras el descanso, una nueva canasta de Kobe, la diferencia se va a los 28 y de repente no vuelve a tirar y se echa a dormir, junto al resto del equipo. Los Wizards acortan la distancia a 22 al final del tercer cuarto, algo comprensible, pero usan el último cuarto para recortar 15 puntos más después de un ridículo 32-17. La diferencia se queda en 7 puntos, otro bochorno para los espectadores del Staples.
Nada grave, es lo habitual, tanto en esta como en las temporadas recientes. No ganar de 30 no es preocupante. Lo duro es que si no ganan de 30 a los Wizards después sufren, y pierden, ante rivales más difíciles. Por eso, pese a ser líderes del Oeste, con 52-18, están lejos de los Cavaliers y será casi imposible conseguir el primer puesto de la liga. Jugando como en la segunda parte, de los cinco partidos que deben afrontar fuera del Staples en ocho días a partir del miércoles en San Antonio, las derrotas serán al menos 2. Eso sí es preocupante. Aunque tampoco definitivo, porque como siempre decimos, este equipo sólo tiene en mente que el momento importante son los playoffs, y que da todo igual incluso hasta el séptimo partido de una seguna ronda, como pasó el año pasado contra Houston.
Kobe acabó con 24 puntos, tras 10 de 17 tiros, 4 de 7 triples, y ningún tiro libre intentado. Le sobró a él y al equipo con 20 puntos en el segundo cuarto. Pero el mejor, el más regular y serio fue de nuevo Pau, que definitivamente ha vuelto para quedarse. 28 puntos tras 8 de 14 y 12 de 14 desde la línea de personal, además de 12 rebotes, 3 asistencias y 1 tapón, pese a 4 pérdidas, en 38 minutos, confirman su recuperación. Ni para él ni para los Lakers es una novedad jugar sin Bynum. No es por nada, pero en general en estos dos años el equipo jugó mejor sin él. Sólo en estos últimos partidos por fin parecía que con los dos en pista todo era posible. Sin Andrew, jugando pocos partidos y no siendo decisivo en los playoffs, se jugaron dos finales y se ganó un anillo. Y con Bynum activo Pau jugó muchos minutos siempre de center. Sin novedad en el frente.
Odom pasó a ser titular, y no brilló en ataque, sólo 4 puntos, aunque sumó 13 rebotes, 6 asistencias, 4 robos y 3 tapones. Artest metió 16 puntos, y Fisher completó otro oscuro partido con 2 puntos. Desde el banquillo el mejor fue Brown con 13 puntos.
En los Wizards el mejor fue desde el banquillo Young con 22 puntos, mientras que entre los titulares Thornton aportó 18 puntos, Blatche, una sorpresa confirmada, 16 puntos, 12 rebotes y 5 asistencias, y Miller 8 puntos para un equipo que no luchar por nada tras una temporada desastrosa marcada por el affaire Arenas.
Los Lakers descansan el lunes y viajan el martes camino a San Antonio, donde el miércoles inician ocho días duros, que acabarán en Atlanta. Veremos si vuelve un equipo crecido, un equipo debilitado o, lo más probable, un equipo que haga lo que haga seguirá pensando que lo más importante todavía está por llegar.