Los Lakers suman la segunda victoria seguida fuera del Staples
16/03/2010 15:39:00
La mejor noticia es que los Lakers sumaron en Oakland su tercera victoria seguida (124-121), la segunda fuera de casa después de cuatro derrotas lejos del Staples, y además con un notable Pau. Lo peor es que pese a la superioridad física, que indica la diferencia en rebotes, sufrieron ante los Warriors por culpa de las pérdidas, y a punto estuvieron de tener que jugar una prórroga.
Es verdad que los Warriors juegan raro, que corren y corren, que no tienen pívots, que no son un equipo ejemplar al que haya que adaptarse de cara a otros equipos o a los playoffs. Jugar en Oakland es difícil por ello, pero más para los Lakers, por lo general poco acostumbrados a defender -permitieron 100 tiros a los Warriors- y casi siempre dejándose llevar cuando se ven superiores y no sentenciando los partidos por distracciones.
En este caso la distracción se llama pérdidas y la cuantificación 24. Nada menos que 24 que motivaron 29 puntos en contra. Eso mantuvo vivos a los Warriors. Tanto que tuvieron dos triples en el último segundo para empatar el partido y enviarlo a la prórroga, pero la pelota no quiso entrar -y eso que se paseó por el aro- y los Lakers sumaron la segunda victoria seguida fuera de casa.
Antes de eso habían ganado el primer cuarto de 7 metiendo 39 puntos y se habían dormido en el segundo, anotando sólo 20 puntos y llegando al descanso perdiendo por 6 puntos. En el tercer cuarto se vio lo mejor, un buen ataque, con Pau, Fisher y Kobe destacando, y por fin una buena defensa. Pese a 7 puntos de ventaja para afrontar el último cuarto, los Lakers volvieron a no poder sentenciar un partido hasta el final, con la única diferencia de que esta vez el milagro no fue la canasta de Kobe, sino que no entrara la última de los Warriors.
Kobe fue el máximo anotador con 29 puntos, pero su partido no fue bueno, porque pese a conseguirlos tras 9 de 18 tiros, 2 de 4 triples y 9 de 11 desde la línea de personal, acabó con 9 pérdidas. El balón se le escapaba de las manos. No a Pau, que hizo su mejor partido en semanas. Favorecido por la poca entidad y físico de los pívots rivales, Gasol metió 26 puntos tras 10 de 13 intentos, por fin buenos porcentajes, y 6 de 10 desde la línea de personal, aún debe mejorar en un aspecto donde no suele fallar tanto como lo hace últimamente. Sumó además 9 rebotes, 4 asistencias, 1 robo, 1 tapón y 1 pérdida en 35 minutos. Muy cerca del notable, mejorando. Buena noticia, se acercan los playoffs.
Bynum tuvo un partido completo en lo positivo con 19 puntos tras 6 de 11 y 7 de 8 tiros libres, además de 14 rebotes, 7 en ataque, y 3 tapones. Su talón de aquiles fueron también las pérdidas, nada menos que 8. Artest aportó 12 puntos, 6 rebotes y 5 asistencias, mientras que Fisher metió 9 puntos y además sumó 6 rebotes y 5 asistencias. Notable partido de Odom desde el banquillo, sumándose a Pau y Bynum en la superioridad en el juego interior, con 17 puntos y 12 rebotes. Brown estuvo bien con 9 puntos y 5 rebotes.
Los Warriors metieron muchos puntos, como casi siempre, con todos los titulares por encima de la decena. Con Bell, Turiaf y Radmanovic de baja y sin ningún objetivo en la liga, bastante hicieron con asustar a los Lakers hasta el final. Curry fue el mejor con 29 puntos, 9 asistencias y 5 rebotes. Hunter, como falso pívot, sumó 22 puntos y 7 rebotes. Ellis acabó con 13 puntos, 11 rebotes y 5 robos, mientras que Maggette y Tolliver completaron el quinteto con 18 y 14 puntos. Desde el banquillo George y Watson ayudaron con 13 y 9 puntos.
Un equipo que supera al rival por 56-25 en rebotes y por 34-12 en tiros libres debe imponerse con claridad. Pero los Lakers no son un equipo normal, para lo bueno y para lo malo, así que el 24-5 en pérdidas les tuvo sufriendo hasta el final. Otra victoria sin brillo, como la conseguida ante los Raptors. En el medio quedó el triunfo de prestigio en Phoenix. La conclusión es que los Lakers no mejoran de manera sostenida en su juego, pero al menos han roto la racha de 4 derrotas fuera del Staples (49-18). Este martes acaban la minigira por el norte de California en Sacramento. Los Kings no serán fáciles, incluso menos que los Warriors, así que si no se mejora, hará falta otro milagro.