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Los Lakers sufren y se sacrifican para ganar a los Nuggets

01/03/2010 0:14:00

En un partido de más fallos que aciertos, los Lakers superaron una mala primera parte llena de faltas personales para igualar el encuentro en una segunda mitad llena de alternativas en la que se impusieron al final con el sufrimiento, el sacrificio y la agresividad necesaria para ganar por fin a los Nuggets (95-89).

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Era una victoria imprescindible. Los Nuggets habían ganado los dos enfrentamientos previos de la temporada, se podían acercar en la clasificación del Oeste y de paso coger más moral de cara a la posible final de conferencia en los playoffs. Los Lakers no están bien, suman victorias pero sufren ante casi todos los rivales. Una victoria que servirá para frenar a los Nuggets y mirar hacia adelante en lo que queda de temporada regular para conseguir el mejor récord de la liga.

La responsabilidad les pudo en la primera parte. Muchos fallos y muchas faltas. Los árbitros no le pasaron ni una a los Lakers, que salieron convencidos de que la única forma de superar a los Nuggets era ser agresivos. Se pasaron de agresividad. 14 faltas por 7 de Denver al descanso. Fisher sumaba 2 en menos de un minuto y Bynum y Pau ya tenían 3 cada uno antes de acabar el segundo cuarto. Era impotencia, los Nuggets habian ganado el primer cuarto de 8 y se dirigían a superar la decena. Con los pívots titulares en el banquillo, Odom y Powell pusieron los puntos para llegar vivos a la segunda mitad.

Y todo con un Kobe que siguió sin meter tiros, que se centraba en pasar a sus compañeros y que pasó desapercibido. Odom, Artest y Pau, hasta las faltas, mantuvieron a los Lakers vivos. Denver tampoco hacía gran cosa, pero le bastaba para liderar fácilmente de 9. Tras el descanso todo cambió. Al final del partido, el 14-7 en faltas se convirtió en 20-19 para los Nuggets. El criterio arbitral cambió, aunque los Lakers siguieron siendo agresivos. Rápidamente igualaron el partido nada más empezar el tercer cuarto, aunque la remontada no se completó.

Los Lakers se acercaban y los Nuggets se volvían a escapar -hasta de 11 en el tercer cuarto- y luego otra vez los de Los Ángeles se acercaban. Y allí se quedaron, cerca en el último cuarto para forzar otro final igualado. El principio del cuarto periodo tuvo en Odom y Pau a los grandes protagonistas. Con 9 puntos entre los dos, parecía que los Lakers iban a sentenciar ahí el partido, pero entonces los dos, crecidos, se jugaron las siguientes y los dos fallaron, en especial Pau, 4 tiros. Phil Jackson le llevó al banquillo porque Denver se había puesto por delante otra vez. Los Lakers no se rindieron, sufrieron y se sacrificaron hasta el final.

Pau aprendió la lección y Jackson le devolvió a la pista a 2 minutos para el final. Un rebote, una canasta, un tapón y un pase fantástico a Kobe para acabar y sellar el triunfo. Salió rabioso, consciente de que había fallado y dispuesto a rectificar y lo hizo. Su esfuerzo, junto al sacrificio de Kobe, asistiendo a todos sus compañeros, los puntos de Odom y el partidazo de Artest, anotando, robando y al final echando por faltas a Carmelo, además de ensombrecerlo, sirvieron para sumar un triunfo poco brillante pero muy importante.

Pau estuvo irregular, como en los últimos partidos, pero es imprescindible, completo como indican sus 26 dobles dobles de la temporada, el laker que más ha conseguido hasta ahora. Tras un buen primer cuarto, casi no jugó en el segundo por las faltas, tuvo poco protagonismo en el tercero y fue protagonista de lo peor y lo mejor en el último. Acabó con 15 puntos tras 6 de 14 tiros, 3 de 6 desde la línea de personal, 14 buenos rebotes, 6 en ataque, 1 asistencia, 1 tapón, 3 pérdidas y 3 faltas en 37 minutos.

El máximo anotador fue Odom, desde el banquillo, por segundo partido consecutivo brillando, con 20 puntos tras 8 de 13 intentos, 12 rebotes, 4 recuperaciones y 4 pérdidas. Sus 9 puntos en el último cuarto fueron claves. Artest hizo un partidazo. Acabó con 17 puntos, destacando 4 de 7 triples, 6 recuperaciones que ilustran su gran capacidad defensiva, además de frenar y forzar la expulsión de Carmelo, 4 asistencias y 4 rebotes.

¿Y Kobe? Extraño su partido, pero positivo. Dijo después de ganar a los Sixers que había preferido asistir para dar confianza a los compañeros pero que en un partido importante ya veríamos lo que pasaba. Pues en el primero decisivo tras decirlo, no se la jugó como en otras ocasiones, y no le fue mal al equipo. Estuvo mal en el tiro, 3 de 17, pero fue perfecto desde la línea de personal con 8 de 8 para acabar con 14 puntos. Lo que mejor hizo fue ver y encontrar a su compañeros para sumar 12 asistencias. También defendió bien, con 3 robos y hasta 2 tapones. Dio ejemplo de sacrificio, un arma fundamental para ganar a los Nuggets. Bynum, casi desapercibido, con 6 puntos y 6 rebotes, y Fisher, con 8 puntos, completaron la anotación de los titulares. Desde el banquillo, además de Odom, poco más de los 6 puntos de Powell, un jugador que debería tener más minutos.

Denver no jugó al nivel de los dos enfrentamientos anteriores contra los Lakers. Fallaron mucho, el 36% de dos y el 28% de tres, esta última la estadística clave en el último triunfo ante los californianos. Carmelo metió 21 puntos, pero tras 7 de 19 intentos, sumó 8 pérdidas y acabó eliminado con 6 faltas. Billups empezó bien, pero se quedó corto, con 17 puntos. Affalo, además de frenar a Kobe, acabó con 16 pero también malos porcentajes, mientras que Nene se lo puso difícil a Pau y Bynum en la primera parte y sumó 14 puntos y 11 rebotes. Martin no pasó de los 6 puntos, y esta vez el banquillo no aportó lo necesario, 0 de Andersen, 7 de Smith y 6 de Lawson.

Los Lakers no están jugando bien pero siguen ganando, y esta vez ante un rival de los que serán directos más adelante, lo que suma doble. Deben mejorar el juego, pero hacerlo con 45-15 y cerca todavía de los Cavaliers para tener el mejor récord de la liga, es más fácil. Hay margen de mejora, aunque lo más urgente sigue siendo ganar. Para empezar, el martes en casa ante los Pacers antes de emprender un calendario durísimo en marzo.