Los Lakers remontan y ganan un partido que puede marcar la final del Oeste
22/05/2008 6:21:07
Los Spurs no parecían haber jugado siete partidos ni haber dormido en el avión. Desde el principio dominaron el partido. En la primera mitad, Kobe y los Lakers parecían cansados, fríos, ausentes, bien defendidos pero tímidos. En el tercer cuarto el panorama empeoró y los Spurs se fueron de 20. Entonces Kobe dijo basta, anotó 25 puntos para rebajar la diferencia primero, empatar después y acabar ganando un partido que tenían perdido. El 89-85 puede ser clave para el resto de la serie. Pau, con 19 puntos, fue decisivo en la remontada, momento en el que además de anotar defendió mejor a un Duncan que con 30 puntos fue el mejor.
Si los Lakers pasan a la final será gracias a este partido. Si ganan el anillo recordarán el primero de la serie de finales del Oeste. Perder de 20 ante el campeón avanzado el tercer cuarto suele ser sinónimo de derrota para cualquier equipo. Pero los Lakers le dieron la vuelta al marcador y completaron una remontada con defensa y corazón.

Una victoria que, además de reforzar que Jackson lleva un 40-0 en series que empieza ganandon 1-0, supone un refuerzo moral muy importante.
Los Lakers parecían fríos. No jugaban desde el viernes y lo notaron. Los Spurs no notaron que jugaron el domingo un séptimo partido, que dormieron en el avión, que son un equipo muy veterano. Nada de eso notaron. Dominaron desde la primera canasta y estuvieron por delante hasta que faltaban 2:30 para el final del partido. Duncan demostró que es el mejor pivot de la liga. Aunque Pau no es un gran especialista defensivo, ni el español ni nadie le hubiera frenado hoy. Sumó canasta tras canasta fuera quien fuera el defensor hasta acabar con 30 puntos y 18 rebotes. Él y Parker, que sumaba con facilidad -18 puntos y 10 rebotes-, se bastaron para dominar el encuentro junto a la defensa de Bowen y la frescura de la profundidad del banquillo -hasta 11 Spurs jugaron-. No hizo falta el mejor Manu.
Mientras, Kobe asistía en el primer cuarto, parecía querer carburar. Pero tampoco entró en juego en el segundo cuarto. Fue bien defendido, pero él pareció estático, fuera del partido. Acabó la primera parte con 2 puntos, algo que hacía 4 años que no sucedía. Pau cumplía, acabó con 11 puntos la primera parte, y aunque no podía con Duncan estaba notable en ataque. Radmanovic empezó con 10 puntos seguidos, pero desapareció el resto del partido. Aunque lo peor de los Lakers fueron Fisher y Odom. Ambos jugaron precipitados, erráticos en ataque. Ninguno de los dos fueron los jugadores regulares que tanto equilibrio aportan.
Con ese panorama llegó el peor momento, el inicio del tercer cuarto. Los Spurs se fueron, aprovechando los malos tiros, las pérdidas y la ausencia de Kobe en los Lakers. La diferencia alcanzó los 20 puntos. Y ahí cambió todo. Kobe se puso las pilas y empezó a anotar y defender. Su retorno al baloncesto contagió a todos, Pau incluido. El catalán defendió mejor a Duncan, que bajó su efectividad. Kobe encontró a Pau en varias ocasiones y la diferencia bajó poco a poco hasta llegar a los seis puntos. Había partido.
El último cuarto sirvió para igualarlo definitivamente, aunque costó, porque fue un goteo eterno para remontar. Sólo cuando faltaban 2:30 pudieron igualar el partido a 81 gracias a una gran defensa y un despropósito similar al de los Lakers en el tercer periodo, pero esta vez de los Spurs, que sumaron pérdidas y malos tiros. Parker ya no anotaba, el banquillo no aportaba, Manu no aparecía y Duncan ya no jugaba a placer.
Las últimas jugadas fueron frenéticas. Duncan coge un rebote, Pau le hace personal pero no la pitan los árbitros y la pelota va fuera para los Lakers. Pau hace un jugadón pero su intento de mate no entra y en su intento de rebote Manu le hace falta pero los árbitros no la pitan. Kobe anota en su propia canasta tras coger mal un rebote. Kobe reacciona y mete un canastón que pone a su equipo 2 arriba. Pau pone un tapón, los Lakers defienden, anotan los tiros libres y ganan.
Gasol ya sabe lo que es sufrir en una final de conferencia. Ni los Hornets ni nada. Los campeones son la gran prueba. Duncan es el examen de verdad. Lo pasó con un 6, que ya es una gran nota en una cita así, y más comparada con los suspensos de Fisher y Odom, por no hablar del no presentado de Kobe en la primera mitad. Los 19 puntos -9 de 16 más un tiro libre-, 7 rebotes, 3 asistencias y 2 tapones en 40 minutos le convirtieron en la pareja necesaria de Kobe cuando éste despertó. Le faltó defender mejor a Duncan durante más minutos, pero al final aprendió cómo hacerlo y debe aplicarlo en el futuro.
Los Lakers estaban muertos pero están vivos y siguen teniendo el factor cancha a favor. No son ahora más favoritos, pero han ganado una cantidad de espíritu, sacrificio y moral que puede ser clave en la serie y en el campeonato.