Los Lakers reaccionan y muestran la mejor actitud para ganar a los Clippers con un gran Pau
2012/1/26 9:16:00
Después de tres derrotas seguidas y ante un rival que les había ganado hace 11 días y también les había superado en los dos partidos de pretemporada, los Lakers debían reaccionar para imponerse en lo que ya es una rivalidad ciudadana. Aunque empezaron perdiendo 19-9 y recibir un 12-0 al inicio de la segunda parte, los Lakers aguantaron con un gran Pau pese a ir perdiendo los tres primeros cuartos y remontaron en el último gracias a Kobe y una buena noche del banquillo para imponerse a los Clippers (96-91).
Reacción a tiempo. No sólo para arreglar la clasificación (11-8) y
entrar de nuevo provisionalmente en puestos de playoffs. No sólo para
olvidar las derrotas, no sólo para frenar la euforia del vecino venido a
más, sino para volver a creer en un proyecto nacido para sufrir pero
que en los primeros días funcionaba y últimamente parecía haberse
frenado.
Los Lakers mejoraron en el juego, aunque por 12? ocasión consecutiva se
quedaron sin llegar a los 100 puntos, algo que no sucedía desde 2004.
Pero lo más mejorado fue la imagen, las ganas, la actitud, la rabia y
las ganas de superarse. Por eso el 9-19 de inicio no les hundió y
rápidamente igualaron el partido para perder sólo por 2 al final del
primer cuarto, la misma diferencia que al descanso tras un segundo
empatado.
Tras la pausa las cosas volvieron a ponerse mal con un 0-12 de salida, y
de nuevo gracias al esfuerzo colectivo, el acierto de Pau, la
aportación del banquillo y la sintonía con el público del Staples fue
posible la remontada. Al final del tercer cuarto la diferencia en contra
era de tres puntos. Pero aún había que mejorar más, y se consiguió
cuando Kobe hizo 12 de sus 24 puntos, y el banquillo ayudó en momentos
claves para darle la vuelta al partido y vivir unos últimos segundos más
tranquilos de lo esperado en lo que respecta a la seguridad de la
victoria.
Porque tranquilidad no hubo en todo el encuentro. La necesidad de la
victoria, la ya existente rivalidad y la emoción del marcador llevó a
constantes enfrentamientos entre jugadores, muchas técnicas, empujones,
faltas duras y malas palabras. Como las que seguro tuvo Chris Paul con
Pau Gasol ya con el tiempo casi cumplido. Pau le contestó poniéndole la
mano en la cabeza y Paul no se lo tomó bien. Nada importante.
Después de haber reivindicado la necesidad de recibir más pelotas en la
zona para tener más tiros y más intervención en el juego de ataque, Pau
Gasol vio cumplidos sus deseos, que responden a las necesidades del
equipo. Así tuvo hasta 13 tiros, metiendo 9 de ellos, más 5 de 8 desde
la línea de personal para acabar con 23 puntos, rompiendo la mala media
de los últimos cuatro partidos. Además cogió 10 rebotes, dio 4
asistencias, puso un tapón, robó una pelota, cometió 4 faltas y acumuló
tres pérdidas en 41 minutos de gran calidad para volver a su nivel
habitual.
Kobe metió 24 puntos, 12 de ellos decisivos en el último cuarto, además
de 7 rebotes y 6 asistencias. Aunque lo mejor fue que otros jugadores
del equipo también ayudaron. Bynum anotó 19 puntos y Fisher 11 en los
titulares, en los que flojeó Barnes con sólo 2. La gran sorpresa desde
el banquillo fue Goudelock, que aportó 14 puntos, supliendo al ausente
Blake. World Peace metió un triple importante, repartió 7 asistencias y
cogió 5 rebotes, pero sobre todo aportó una buena dosis defensiva que
contagió a sus compa?eros.
El mejor de los Clippers fue Griffin con 26 puntos y 9 rebotes. Butler
anotó 16, Jordan 11, Billups 9 y Paul, que volvía tras cinco partidos
lesionado, se quedó en sólo 4, aunque dio 12 asistencias. Mo Williams
fue el mejor del banquillo con 16 puntos.
Después de volver a la senda de las victorias los Lakers deben seguir
con esta imagen para afianzar el proyecto y empezar a sumar triunfos
fuera del Staples. El sábado y el domingo, en casa de los Bucks y los
Timberwolves, puede ser una buena ocasión.