Los Lakers no mejoran pero empiezan la remontada gracias a Kobe y Vujacic
11/06/2008 6:23:59
En el peor partido de los tres de la final, los Lakers sufrieron de nuevo pero esta vez sumaron su primera victoria, que permite soñar con la remontada. Después de una primera mitad en la que los angelinos dominaron el marcador pero no el juego, los Celtics se impusieron poco a poco en el tercer cuarto, en el que se pusieron con 5 puntos de ventaja. Fue el periodo en el que no jugó Vujacic, que volvió en él último cuarto para completar una magnífica actuación con 20 puntos y ayudar a un espléndido Kobe. Los últimos minutos de ambos más alguna acción de Pau, que por lo demás tuvo una mala noche, dieron el 87-81 a los Lakers. Pero con el nivel mostrado, ganar otros dos partidos en el Staples será difícil, y de hacerlo, casi imposible arrancar una victoria en Boston.
Un partido de despropósitos, con muchos hombres de calidad teniendo una mala noche. Como Pau, que si bien hizo un gran partido en el segundo, estuvo fallón en los pocos tiros que tuvo en el tercero. De vuelta al Staples, Gasol acabó con 9 puntos pero llevaba 2 al descanso y 4 en el tercer cuarto. Hizo 3 de 9 en tiros de campo y 3 de 8 en libres, además de tres pérdidas.

Lo mejor fue su esfuerzo defensivo, dejando a Garnett en 13 puntos y malos porcentajes, y sobre todo el rebote, consiguiendo 12, los mismos que su gran rival en los Celtics, 3 de ellos en ataque, dos en el último cuarto que valieron 4 puntos importantes para olvidar su floja noche hasta entonces.
Pero Pau no fue el único con mala noche. Odom volvió a fallar, y lleva una serie y media precipitado y siendo un jugador diferente al que vimos en liga regular. Se quedó en 4 puntos y de nuevo se cargó de faltas rápidamente. Igual le pasó a Radmanovic, y ambos vuelven a caer en la misma trampa por tercer partido consecutivo. El serbio se quedó en tres puntos. Fisher tampoco estuvo bien e hizo 6. Con este panorama, toda la responsabilidad cayó en Kobe.
Aunque quizás fue antes el huevo que la gallina, porque Bryant tomó la responsabilidad desde el principio. Gracias a él, que conseguiía casi la mitad de puntos de su equipo, los Lakers dominaron el primer cuarto y el segundo, alcanzado diferencias de 10 puntos. Pero todo era ficticio, los Lakers no jugaban en equipo y los Celtics, pese a un flojo Garnett y un mal Pierce, que acabó con 6 puntos, estaban metidos en el partido. Igualaron al final del primer cuarto pero entonces surgió por primera vez Vujacic, que junto a Farmar y Walton completaron el trio de suplentes al que se le pedía una aportación para neutralizar el banquillo de Boston. Les duró un cuarto, para irse de 10, pero luego poco a poco se apagó la llama del banquillo. Jackson se acabó de guardar a la única que quemaba.
Vujacic se quedó en el banquillo en el tercer cuarto y los Celtics ratificaron lo apuntado a final del primer tiempo, cuando se pusieron a 6. El tercer cuarto sirvió para meter el miedo a los espectadores del Staples. Ray Allen, el mejor de los verdes, las metía de todos los colores -acabó con 25-, y hasta House metía puntos y hacía olvidar a Rondo, que sufrió un golpe y se perdió muchos minutos. Los Celtics se iban de 5, los Lakers no funcionaban, la derrota se mascaba.
Pero en el último cuarto volvió Vujacic y los Lakers tomaron la delantera después de varios minutos por detrás en el marcador. El esloveno hizo un recital de tiros de 2 (7 de 10) y de 3 (3 de 4, notable como el 43% de su equipo). Entonces también llegó el momento bueno de Pau, con dos rebotes ofensivos seguidos que acabaron en 4 puntos, más buenos rebotes en defensa. Y por si faltaba algo, Kobe anotó las últimas posesiones para sentenciar el partido y sumar 36 puntos.
La mala noticia para los Lakers es que su juego no mejora, pero las buenas son que le quedan dos partidos seguidos en casa, que ganaron el tercero pese jugar mal, no contar ni de lejos con lo mejor de Pau y Odom, y hacer un 43 en tiros de campo y un 63% en tiros libres. Jugando así, es difícil ganar los dos siguientes partidos y casi imposible conseguir una victoria en Boston si se llega allí con un 3-2. Pero peor no se puede jugar. El sueño de Pau sigue vivo.