Pau News

Los Lakers jugarán la final del Oeste tras ganar en Utah el sexto partido

17/05/2008 7:30:34

Con una gran defensa y un notable acierto en el tiro, los Lakers consiguieron una ventaja de 19 al descanso que fueron manteniendo hasta que mediado el último cuarto los Jazz se pusieron a 7. Entonces Kobe hizo dos acciones mágicas que parecían sentenciar el partido. Pero no fue así, y cinco triples seguidos de Utah les pusieron a dos puntos a 15 segundos del final. Sólo el acierto en los tiros libres de los californianos y el fallo en el último triple de los Jazz le dio el 108-105 a los Lakers. Tras mostrar lo mejor primero, perdonar después y sufrir al final, los de Phil Jackson consiguieron el 4-2 y esperan ya a Hornets o Spurs para jugar la final del Oeste.

Los Lakers llegaron al sexto partido con ganas de sentenciar. La victoria en los últimos segundos en el quinto les llenó de moral. Sabían que era la oportunidad. Y empezaron enchufadísimos. Con una gran actitud, con robos, tapones -3 de Pau en pocos minutos-, recuperaciones, presión y acierto sobre todo de los hombres exteriores.

Los Lakers jugarán la final del Oeste tras ganar en Utah el sexto partido

Los Lakers se fueron 28-14 muy pronto. Todo pintaba muy bien. Mientras, Williams no aparecía, Boozer lo fallaba todo y se cargaba de personales y Vujacic se convertía en un gran estilete para los Lakers ayudando a Kobe y Fisher mientras Pau se encargaba de los rebotes y los tapones.

El segundo cuarto fue más de lo mismo, las distancias fueron a más y al final los Lakers se fueron con 19 de ventaja al descanso. Podría haber sido mejor, superar la barrera de los 20, pero éso no pasó en ningún momento. En el tercer cuarto los Jazz lo intentaron de inicio, pero en ese tiempo no estuvieron nunca de los 10 puntos. Pau dejó de rebotear para dedicarse a anotar, Kobe seguía inspirado y Boozer seguía fallando. Las distancias se mantenían y los Jazz sólo se quedaron a 16 para iniciar el último cuarto.

Pero allí cambió todo. Los Lakers dejaron de defender, los árbitros -hasta entonces más bien anticaseros- se dejaron llevar por la presión y los Jazz creyeron en la remontada avanzado el cuarto. Tanto que primero bajaron a 11 y luego a 7 cuando aún había tiempo de remontar. Pero entonces surgió Kobe, con un triple y un dos más uno estratosférico que volvían a situar la ventaja más allá de los diez puntos.

Cuando todo parecía acabado los Jazz no se rindieron. Okur, que reaccionó en la segunda mitad, empezó a meter triples, junto a Kirilenko, y Utah metió 5 seguidos mientras los Lakers perdían pelotas, fallaban tiros y notaban la presión. Y la distancia volvió a bajar. Entonces llegó el momento de los tiros libres para los Lakers en los últimos segundos. Estuvo bien Odom y Kobe, pero los Jazz siempre anotaban en la siguiente acción. Fisher falló uno y a los locales les quedó una posesión para empatar, pero entonces Okur primero y Williams después fallaron sus dos intentos y la victoria fue para los Lakers.

Pau estuvo irregular, poco anotador y muy reboteador en la primera mitad, más anotador en el tercer cuarto y fallón y poco decisivo en el cuarto. Aún así, como es ya una estrella, sus números son buenos. 17 puntos -7 de 17, malos porcentajes-, 13 rebotes, 4 tapones y 3 pérdidas en 43 minutos. Fue más un partido para el juego exterior. Kobe, el mejor, sin notar la lesión, acabó con 34 puntos, 8 asistencias y 8 rebotes. Fisher 16 puntos, Radmanovic y Vujacic, éste último con acciones decisivas, 12 más cada uno. Odom, 13 y 9, como siempre bien. 

Los Lakers cogieron menos rebotes otra vez, sobre todo en ataque, perdieron más balones, pero tuviero mejores porcentajes, con un 50% en tiros y 63% en triples por un 38% y un 37% respectivamente de los Jazz. En Utah el mejor, pese a empezar flojo, fue Williams, con 21 puntos y 13 asistencias. Okur, con 16 puntos y 4 triples, Millsap, haciendo de Boozer, con 15 puntos, y Brewer, con 12 -éstos últimos demostrando que el banquillo de Jazz fue mejor- tuvieron momentos acertados, pero ninguno fue regular. El que peor lo pasó fue Boozer, con 12 puntos pero 5 de 16.

Los Lakers deben estar contentos porque ganaron en una pista imposible, porque demostraron un gran espíritu en la primera parte, una gran actitud defensiva. Porque Kobe está recuperado y con él todo es posible, porque son el segundo equipo clasificado para final de conferencia. Porque su rival, los Hornets o los Spurs, aún tienen que jugar un séptimo partido el lunes. Porque su primer partido de la final del Oeste no será mínimo hasta el miércoles. Porque están a 4 victorias de la final, porque el mejor del Este en la liga regular, Boston, parece un equipo batible en unas hipotéticas finales.

Pero los Lakers deben aprovechar estos días de descanso para analizar el déficit en rebote -especialmente en ataque- mostrado en estas series. Los californianos deben esforzarse en rematar partidos que tienen ganados -los dos primeros en el Staples deberían haberse sentenciado antes, igual que éste sexto-. Los reservas deben aportar más. Y los titulares, manteniendo sus mejores virtudes, deben ser más regulares. Por supuesto, lo mejor y lo peor sirve para definir a Pau, que por eso es una de las estrellas de este equipo, que pese a esos problemillas, tiene todas las opciones para ganar el anillo.