Los Lakers consiguen el 2-0 gracias a otro gran partido en equipo
08/05/2008 8:18:08
Con el MVP Bryant, la inteligencia de Fisher, el ímpetu de Odom, la ayuda de Vujacic y las infinitas opciones de Pau los Lakers pueden aspirar a todo. Gracias a un gran juego de equipo en el que los protagonismos se van relevando, los Lakers ganaron a los Jazz por 120-110 y colocan ya la eliminatoria en un 2-0 que les acerca a las finales de conferencia. Los 15 puntos de ventaja del primer cuarto crearon una distancia que los Jazz intentaron pero de nuevo no pudieron neutralizar. Aún así, en Utah todo puede cambiar.
Algunas cosas cambiaron, para mejor. Los rebotes, más igualados, 41-37 para los Jazz. Los porcentajes, mucho mejores para los Lakers con un 57%-44% en tiros de campo y un 63% por un 39% en triples. Pero más allá de las estadísticas, la sensación de que los Lakers mejoran partido a partido, evolucionan en su juego de equipo y perfeccionan su ya notable pase de balón.

El primer cuarto fue fundamental. Kobe y Fisher se encargaron, especialmente el segundo con dos triples seguidos, de distanciar a su equipo y acelerar hasta conseguir 15 puntos al final de los primeros 12 minutos. El base, excepcional, acabó con 22 puntos, 4 de 5 en triples. Fue su noche, aunque ninguna otra de las últimas fue mala, ésta fue excepcional. Claro que menos no se puede decir de la de Odom, con 19 puntos y 16 rebotes, compensando el poderío en la zona de los Jazz, dejando a Okur en pocos rebots y lejos del doble doble.
El primer cuarto no fue el mejor de Pau, aunque tuvo uno peor, el tercero. Hasta aquí alguien puede deducir que hizo un mal partido, pero no fue así. Pese a que sólo consiguió 3 puntos en el primer cuarto, Gasol fue el mejor del segundo, donde hizo 12 para llegar a los 15 y ser clave para mantener a los Lakers con una buena ventaja, 14 al descanso. Pau supo sacar provecho de que Boozer se cargó de faltas, aunque el mejor en la zona para los Jazz fue un reserva, Millsap. El sustituto de Boozer acabó con 17 puntos y 10 rebotes. Fue uno de los 7 Jazz que sumaron dobles digitos anotadores. Williams fue el mejor con 25 puntos y 10 asistencias, aunque muchos de ellos en la segunda mitad.
El tercer cuarto volvió a ser para Pau uno de esos en los que pasa inadvertido. O tal vez en los que descansa, se dosifica para el final y deja pasa a Kobe. Bryant, con el MVP ofrecido a su familia, su público y sus compañeros, no hizo un partido fuera de serie, pero sin serlo fue notable y acabó con 34 puntos, 8 rebotes y 6 asistencias. 11 de 18 en tiros de campo y 11 de 12, bastante menos que en el primer partido, en los libres. Kobe, Odom y Fisher mantuvieron a los Lakers en el tercer cuarto ante los intentos de los Jazz de acercarse.
Aunque cuando más lo intentaron y cuando más cerca estuvieron fue en el último cuarto, como el domingo. Pese a que Boozer no pasó de los diez puntos, Kirilenko, con 14 y Okur, con 16, ayudaban a Williams a situarse en un 99-94 a cuatro minutos del final. Pero entonces volvieron los mejores Lakers, que no permitieron tampoco esta vez que los Jazz estuvieran a posesión de igualar o superarlos. Por eso acabaron ganando de 10 y pudo ser de más en unos minutos finales en los que no fallan.
En unos minutos finales en los que Pau vuelve a ser protagonista. Pau es ya una estrella en el mejor equipo de la NBA, y eso requiere que deba decidir en los momentos oportunos, y para hacerlo debe dosificarse. Por eso volvió a surgir al final para acabar con 20 puntos, en un buen 6 de 11 en tiros de campo y un extraño, de menos a más, 8 de 12 en libres. Pero Pau hizo más cosas, como siempre. Puso más tapones que nadie, 5, y eso habla de su mejora en defensa, dio 5 asistencias, sólo una menos que el mejor en ese apartado, Kobe, y cogió, eso sí, sólo 5 rebotes. A Pau se le puede pedir que por momentos no deje de participar, aunque sin duda es porque el equipo tiene muchas opciones, y que defienda y rebotee más. Se puede sí, pero si tuviera todo eso, además de lo que hace, el MVP lo debería haber recogido él esta noche y no Kobe.
El 2-0 pone la eliminatoria bastante a favor, pero en Utah todo puede cambiar. Ganar allí es casi imposible. Por eso, los Lakers tienen la obligación de traerse de vuelta al menos una victoria, porque de no ser así, cualquier tropiezo en casa sería irreversible. Pero el juego invita al optimismo, y hay opciones de ganar en Utah o de sentenciar en casa en siete si fuera necesario.