Los Lakers se colocan a un paso de la final tras ganar en San Antonio
28/05/2008 6:38:05
Los Lakers consiguieron un determinante triunfo en San Antonio (93-91) y se colocan a una victoria de la final (3-1) en un partido en el que siempre dominaron gracias a una gran actitud, una buena defensa y un enorme poder en el rebote ofensivo y pese a el exceso de faltas de algunos de sus jugadores, muchas pérdidas y un minuto final en el que casi perdonaron. El jueves, ganando en casa, los de Phil Jackson se clasificarán para la final.
Ganar un partido fuera de casa en una serie como ésta es casi sinónimo de victoria final. Los Spurs son los campeones, un equipo capaz de todo con grandes jugadores y excepcional espíritu, pero remontar una serie que pierden 3-1 y cuando 2 de los 3 partidos que pueden quedar son fuera parece una misión muy difícil.

Y ese panorama engrandece lo conseguido por los Lakers. Contrariamente a lo que se esperaba, unos Spurs crecidos por la victoria en el tercero y unos Lakers a verlas venir después de recibir una severa derrota, los californianos empezaron enchufados y así lo estuvieron el resto del partido. Defensa, rebote defensivo y sobre todo rebote ofensivo. Segundas opciones, trabajo de equipo, banquillo mentalizado, capacidad de superar situaciones adversas. Todo eso hicieron los Lakers.
Superaron que el rival es un equipazo, que Duncan estuvo otra vez casi imparable, de más a menos para acabar con 29 puntos y 17 rebotes, que Barry es un jugador buenísimo y experimentado -23 puntazos- y capaz de producir lo que no hizo un otra vez apagado Ginobili -sólo 7-, que Parker anota con mucha facilidad -23 más- y Bowen defiende y defiende, que Odom, Fisher y Vujacic estuvieron mucho tiempo en el banquillo por faltas, que sumaron hasta 14 pérdidas y que no pasaron de un 21% en triples y de un 44% en tiros de campo. Superaron incluso que cada vez que alcanzaban una buena ventaja -14 puntos en el primer cuarto, 9 puntos en varias ocasiones después-, los Spurs se volvían a acercar. Superaron el intento de remontada porque San Antonio, que llegó a empatar, jamás se puso por delante.
Y después de todo, el último cuarto fue una demostración de lo mejor y lo peor de los Lakers en el partido. El mejor Odom, muy recuperado respecto a la mala actuación del tercer partido, fue decisivo para poner a su equipo nueve arriba, pero los Spurs recortaron. En el último minuto, con siete puntos y tiros libres para sentenciar, Pau falló los dos, y éso dio paso a cinco puntos seguidos de San Antonio y fallo tras fallo en el tiro de los Lakers. Por eso, con dos segundo por jugar, Brent Barry, clave en el tercer partido y fenomenal en el cuarto, tuvo la última posesión para intentar un triple y acabar ganando un partido que perdían de dos. Pero Fisher, listo, le cargó por la espalda y Barry no pudo cargar bien el tiro y falló. Pudo haber falta antes de levantarse el de los Spurs, pero los árbitros, que vieron todas las faltas justas e injustas previas de los Lakers, decidieron que el triunfo no tenía vuelta atrás.
Un triunfo trabajadísimo. Con Pau sufriendo otra vez contra Duncan. Aunque por momentos consigue que el de las Islas Vírgenes no tire con tanta claridad, en lo que debe mejorar es en evitar que Duncan llegue a hacer ese tiro, cuerpeándole más. Aunque escribirlo es mucho más fácil que hacerlo. Aún así Pau lo intentó y se dejó la piel y en ocasiones lo consiguió. Tanto esfuerzo defensivo le restó protagonismo ofensivo, consiguiendo sólo 10 puntos, tirando sólo 7 tiros y anotando 4, más dos tiros libres de 4 intentos. Pero lo mejor de Pau fue sin duda lo mejor de los Lakers, el rebote, sobre todo el ofensivo. Cogió 10, 3 ataque, creando segundas oportunidades -hasta 13 del equipo en ese faceta-, lo mejor de los Lakers. En total, 46 por 37 en rebotes totales por equipos. Y como en muchas ocasiones, Gasol volvió a brillar en las asistencias, consiguiendo 6, y siendo el máximo pasador de su equipo, todo un dato. Aún tuvo tiempo de poner 2 tapones y robar una pelota, además de perder 2. No está siendo el mejor de la serie pero tiene al peor rival como pareja de baile.
Odom mejoró muchísimo, y aunque sigue intentando unos extraños tiros en esta serie, estuvo más acertado, más equilibrado, manteniendo su buena disposición de siempre. 16 puntos y 9 rebotes, y el jugador clave para conseguir la diferencia clave -que casi perdieron después- en el último cuarto. Kobe fue el mejor, como casi siempre, con 28 puntos, 14 de 29, y 10 rebotes, con canastas decisivas aunque también perdonando en el último minuto. Radmanovic, Fisher y Walton, con 11, 10 y 9 puntos respectivamente, también tuvieron sus momentos.
Los Lakers dominaron el partido y merecen la victoria. La victoria es decisiva y les da muchas opciones de jugar la final, pero por momentos pareció que pese a dominar, podrían perder el partido, y éso no puede volver a pasar en los partidos que puedan restar, porque los campeones no perdonarán. Por eso hay que ser cauto, aunque optimista, porque si a la calidad le suman espíritu defensivo y guerrero, estos Lakers están a 5 victorias del anillo.