Los Celtics demuestran que ahora mismo son mejores que los Lakers
31/01/2011 0:20:00
El Lakers-Celtics fue un Kobe-Celtics porque Kobe tomó la responsabilidad para intentar ganar un partido que desde el principio se puso muy difícil y en el que el resto de compañeros no tuvo la noche. Pese a meter 41 puntos, no fue suficiente para compensar el esfuerzo colectivo de las estrellas de Boston, en especial de Pierce, y no pudo impedir la derrota (109-96) tras una gran segunda parte de unos Celtics que se vengaron de lo que pasó hace unos meses y demostraron estar ahora mejor que los campeones.
Otra decepción, y los Lakers suman ya bastantes esta temporada. Mucho tiene que cambiar la imagen paral volver a ser campeones. La conclusión no es precipitada tras perder ante su gran rival, los Celtics, en el Staples. Sino por la suma de inconsistencias, como diría Phil Jackson. La primera suele ser habitual, la relajación ante rivales débiles o perder claras ventajas. La segunda no pasaba tanto desde la llegada de Pau, la dependencia de Kobe, pero cuando el resto no está bien, vuelve a aparecer.
Aunque Gasol no está ahora tan bien como al principio de temporada, tiene suficiente nivel como para ayudar a Kobe a sumar victorias y a luchar contra los mejores. Si además añadimos a Bynum y a Odom, los Lakers tienen más de un factor para luchar contra los Celtics. Pero en esta ocasión no aparecieron, o cuando lo hicieron no estuvieron acertados, así que Kobe se jugó casi todas las acciones del último cuarto intentando darle la vuelta al marcador.
El partido fue siempre difícil, desde el principio, como se esperaba. Los Lakers fueron casi siempre por detrás, ya en el primer cuarto, aunque al final sólo lo perdieron 22-21. El segundo cuarto fue el momento de Kobe, que sacó su fusil para meter 17 puntos, con 2+1 espectaculares que dieron la vuelta al marcador para irse al descanso con 4 puntos de ventaja.
La segunda parte prometía lo mejor cuando otra acción de Kobe puso a los Lakers con siete de ventaja. Pero en un abrir y cerrar de ojos Boston le dio la vuelta y pasó de perder de 7 a ponerse por delante. Y ya no pararon. Acabaron el tercer cuarto con 5 puntos de ventaja. El partido era hasta entonces un Kobe contra Pierce, con anotaciones que rondaban los 30 puntos para cada uno. Pero los Celtics ya mostraban que tenían a Allen y Garnett, que en cualquier momento podían ayudar. En los Lakers no estuvieron a su nivel ni Pau ni Bynum, por no hablar del resto, por ejemplo Artest fallando muchos tiros y sin poder con Pierce en defensa. Así que Kobe pensó que lo mejor era que él se jugara casi todas las acciones. Pero es imposible meterlas todas, y cuando empezó a fallar los Celtics sentenciaron. De nada sirvió acercarse a cuatro puntos a 4 minutos del final, los de Boston no fallaron y la derrota se hizo realidad.
Kobe hizo 41 puntos, pero después de 29 tiros, de los que metió 16. Los porcentajes no son malos pero debería haber pasado alguna pelota más, aunque tampoco encontró buenas opciones. Acabó con 0 asistencias, algo que no es habitual en él, y en general los Celtics fueron muy superiores en ese aspecto, 34-10. Como casi siempre Kobe batió un récord, el del más joven en llegar a los 27.000 puntos.
Pau pasó inadvertido, si no fuera porque sin querer le hizo una brecha a Garnett en la cabeza. Un duelo igualado, aunque en general el juego interior de los Lakers no pudo con el de los Celtics, y la prueba son 43-30 en rebotes. 12 puntos, demasiados fallos, 5 de 13, 2 de 2 desde la línea de personal, 7 rebotes, 1 asistencia, 1 robo, 1 tapón y 2 pérdidas en 39 tristes minutos. No se entiende que, pese a los fallos, el equipo se olvide en muchas ocasiones de quien les ha ayudado a dar el salto de calidad para llegar a jugar tres finales y ganar dos de ellas.
Bynum empezó bien pero se paró en 11 puntos y 6 rebotes, mientras que Fisher y Artest, con 5 y 3 puntos, no tuvieron una buena noche ni en defensa ni en ataque. Odom fue el mejor del banquillo con 15 puntos.
Pierce hizo un gran partido para los Celtics con 32 puntos, protagonizando los primeros tres cuartos de su equipo. Allen fue de menos a más y acabó con 21 puntos, lo mismo que Garnett, con 18 puntos y 13 rebotes, o Rondo, con 10 puntos y 16 asistencias. Davis y Robinson fueron importantes desde el banquillo con 13 y 11 puntos respectivamente.
Los Lakers (33-15), lo tienen cada vez más difícil para ganar el Oeste y para tener más victorias que el mejor del Este. Desde ahora deberían centrarse en mejorar el juego, volver a actuar como un equipo y crecer desde la defensa para ser fuertes en los playoffs. Claro que por el camino no pueden perder muchos más partidos, y el calendario es muy difícil, primero recibiendo a Houston y San Antonio el martes y el jueves, y luego empezando una larga gira de la que pueden volver muy tocados si no cambian inmediatamente.