Los Celtics hacen valer el factor pista para adelantarse en la final
06/06/2008 6:30:53
Jugar en casa sirve de mucho. Y más si eres Boston y juegas la final. Y más si vas perdiendo y necesitas el apoyo de tu público y situaciones emocionales claves para ganar un partido (98-88). En el primero de la serie, los Celtics empezaron mejor, se vieron superados por los Lakers en el segundo cuarto y renacieron después del descanso gracias primero a ocho puntos en menos de un minuto y después a una lesión fantasma y retorno de Pierce que acabó por meter a Boston y a su público en el partido. Desde entonces, los Celtics siempre fueron por delante y su Big Three fue mejor que el angelino. Lo peor, el 1-0, lo mejor, que los Lakers parecen con nivel suficiente como para ganar la final.
El ambiente era estratosférico desde mucho antes de empezar el partido y acabó siendo clave. Y para eso sirve el factor cancha y por eso los Celtics, que jugarán un partido más en casa de llegarse a completar los siete, tienen una ligera ventaja. Y la necesitan, porque en campo neutral esta final sería para los Lakers.

Empezaron mal los angelinos y aún así nunca le perdieron la cara al partido. Allen no fallaba -19 puntos- y Garnett anotaba y anotaba porque Pau no puede pararle en velocidad aunque Phil Jackson siguió confiando en él para ser clave en defensa. En ataque Gasol se encontraba con Perkins y aunque no le barrió si fue superior. Kobe no entraba mucho en juego, esperando a momentos más decisivos. Luego se calentó y metió canastas de mucho nivel pero en la hora de la verdad falló. Hizo 24 puntos, pero en 9 de 26 tiros, 0 triples y 4 pérdidas.
Fisher salvaba a su equipo con sus puntos -hizo 15-, asistencias y buena cabeza y de ahí empezó a surgir la reacción. Le bastaron tres minutos del segundo cuarto a los Lakers para irse de 5 y tener varias posesiones para alcanzar los 7 de distancia, pero no los alcanzó antes del descanso. Los Lakers eran superiores, Garnett empezaba a fallar, Pau le defendía mejor y sus compañeros le ayudaban. Kobe aparecía, Gasol anotaba y se fue hasta los 12 puntos al descanso aunque sin rebotes.
Pero tras el descanso todo cambió. En menos de un minuto los Celtics metieron un 8-0 con Pierce, con triple más adicional incluido, como gran protagonista. El partido entraba en una fase de igualdad aunque con dominio californiano hasta que Pierce, cansado, aprovechó un golpe que su mismo compañero Perkins le dio en la rodilla para tirarse al suelo y salir a hombros, sentarse en una silla de ruedas y parecer baja para el resto de la final. Y poco después, a Perkins se le calló Fisher en los pies y también le mandó al vestuario. Con dos menos, los Boston se crecieron y redujeron la miníma distancia de los Lakers. Con el empate, gracias a un milagro, Pierce volvió a la pista, como si nada, como un héroe nacional. El público enloqueció y los Lakers se fueron del partido para no volver. Pierce, más enloquecido aún, metió dos triples consecutivos nada más pisar la pista. Hizo 3 triples para un total de 22 puntos. Los Celtics habían reconducido el partido. Radmanovic sumaba la cuarta falta. Garnett seguía sin anotar, pero con Pierce y el sorprendente veterano PJ Brown haciéndolo mejor que el tocado Perkins, Boston mantuvo la delantera. Pau no anotaba aunque tampoco tuvo muchas opciones, así que se dedicó a defender a Garnett y a coger rebotes. En la segunda parte sólo anotó tres puntos. Al final, acabó con 15 puntos, 8 rebotes y 4 asistencias, además de un tapón.
El último cuarto empezó con Pau y Fisher en el banquillo y los Celtics casi lo aprovechan. Cuando Kobe y Odom se sentaron Boston volvió a apretar y parecía que se iban. Pero no, los Lakers redujeron y había partido. Pero de repente, y cuando se presumía un final igualado, todos fallaron. Kobe no metió ni una, Jackson no dio con el quinteto -Vujacic jugando mucho y Odom, con 14 puntos, en el banquillo- y el equipo volvió a sufrir en defensa. Incluido Pau ante un Garnett que acabó con 24 rebotes y 13 rebotes. El sufrimiento final lo ilustra en un rebote, aspecto del juego en el que Boston dominó, en esta ocasión en ataque de Garnett, que acabó con un mate tremendo, imagen de la victoria de los Celtics. Antes, Gasol tuvo dos tiros libres para dar esperanzas pero sólo metió uno. Aunque por lo que se vio en los segundos precedentes y posteriores, ni aún con los dos hubiera habido victoria.
Los Lakers perdonaron en el tercer cuarto porque se dejaron influir por los acontecimientos extra deportivos. Si hablamos de nivel de juego, ellos son mejores, así que cabe ser optimista para el segundo partido. Y si se llevan una victoria de Boston, la final cambiará de favorito.