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Dos canastas finales de Pau colocan a los Lakers a una victoria de la final de conferencia

15/05/2008 7:39:05

Los Lakers ganaron 111-104 a los Jazz en el quinto partido de la serie de semifinales del Oeste. Fue un partido durísimo, en el que los de Pau no pudieron escaparse en la primera mitad y vieron como el rival les igualaba al principio del tercer cuarto para llegar con un 103-102 a poco más de un minuto para el final. Entonces Gasol, que hizo un partido de grandes números en momentos determinados, consiguió dos canastas seguidas claves para acabar ganando. Los Lakers dominan 3-2 la serie y tendrán que imponerse el viernes en Utah para no jugárselo todo a cara o cruz el lunes.

Es verdad que Pau no está los 40 minutos que suele jugar anotando punto tras punto y cogiendo rebote tras rebote, pero si lo hiciera él sería el MVP y no Bryant. Kobe estaba tocado, y no quiso volver a jugársela con los problemas físicos, por eso no tiró ni una vez a canasta en el último cuarto. Odom y Fisher hicieron su trabajo en la mayoría de acciones decisivas del último cuarto y el partido seguía igualado, aunque siempre con los Lakers ganando por la mínima.

Dos canastas finales de Pau colocan a los Lakers a una victoria de la final de conferencia

Hacía falta algo más. Entonces surgió Pau, que había hecho un primer cuarto bueno sin anotar, un segundo excelente en todas las facetas y un tercero y cuarto con problemas. Pero valió la pena esperar otra vez lo mejor de él. Sus dos canastas seguidas decidieron un final igualado que no pintaba nada bien.

Qué importante final, qué importante victoria. Para Pau supone resarcirse de alguna crítica excesiva porque en el tercer partido se quejó más de la cuenta a los árbitros y perdió 5 balones. Fue su peor partido con los Lakers. Todos los demás, de 6 para arriba en nota. Qué victoria tan trascendental porque perder el quinto era casi decir adiós ya que ganar en Utah es misión casi imposible. El triunfo asegura el séptimo partido en casa. Y era lo esperado por mucho que los Lakers se pusieran 2-0. Los Jazz son un gran rival con un gran juego interior y un excelente director de juego, además de un banquillo que ha ido de menos a más y que está siendo superior al de los Lakers.

El partido empezó con los Lakers intentando marcharse, pero los Jazz siempre oponían resistencia. Las diferencias no pasaban de 7 en el primer cuarto. Por aquel entonces Pau llegaba al primer descanso con 0 puntos pero 4 asistencias y dos tapones. Un juego inteligente como siempre, a la espera de su momento. Su primer gran momento llegó en el segundo cuarto, con 15 puntos, además de dos asistencias y 4 rebotes más. Pero no sirvió para alejarse definitivamente porque aunque llegaron a estar 11 arriba los Jazz reaccionaron y volvieron a 7 al descanso.

El tercer cuarto volvió a demostrar que los Lakers dependen de Pau. El español estuvo ausente, bien defendido, falló tres tiros, reservó fuerzas y dejó paso a sus compañeros. Ya va siendo habitual que Pau pase casi inadvertido en el tercer cuarto. Utah empezó fuerta y se situó en un 63-62 que auguraba lo que pasó después, igualdad hasta el final. Hasta que Pau volvió a enchufarse, a minuto y poco para el final, y los Lakers pasaron de ganar por la mínima a definir el partido gracias a sus canastas.

Pau acabó con 21 puntos -9 de 17 en tiros de campo y 3 de 4 en los libres-, 6 rebotes, pero todos ofensivos, con buenas opciones de ataque, 8 asistencias, el mejor de su equipo y sólo superado por Williams en el partido, 4 tapones y, de nuevo en su debe, 4 pérdidas. En su haber, mucho más, como que Okur y Boozer sumaron 31 (13 y 18 respectivamente) por los 43 de él y Odom (22). De nuevo los Jazz fueron superiores en rebotes, de nuevo Williams fue el mejor Jazz con 27 puntos y 10 asistencias y de nuevo sorprendió Brewer con 16.

En los Lakers ayudó primero Radmanovic con 15 puntos y 3 triples, Fisher, con sus acciones en el último cuarto, siempre Odom y, por supuesto Kobe. Con 26 puntos, 7 asistencias y 6 rebotes, otra vez con muchos tiros libres -13 de 17- y dejándolo todo hasta que pudo y pensando, además de sufriendo la defensa rival, que debía prestar protagonismo a otros.

Pau lo aprovechó al final. El viernes hay que ganar en Utah, ahora o nunca. Dejarlo todo para el lunes es un cara o cruz en esta eliminatoria cada vez más igualada.