Los Lakers pierden una ventaja de 24 puntos y ceden media final
13/06/2008 6:22:29
Los Lakers ganaban de 21 al final del primer cuarto, de 24 como máxima diferencia a lo largo del segundo y todavía de 20 a falta de 6 minutos para acabar el tercero. Pero los Lakers no saben rematar los partidos, y cuando el rival son los Celtics perdonar equivale a perder (97-91). Por eso Boston, tras varias aproximaciones a 12, aceleró al final del tercer cuarto para igualar el partido. Los de Phil Jackson no pudieron reaccionar ante la remontada de los Celtics, que tuvieron a Pierce, Allen, Posey y House como artífices de la victoria. Odom empezó fantástico pero luego se apagó, Gasol estuvo mejor que en el tercero pero no pudo evitar la derrota,y Kobe no fue decisivo. El 3-1 pone la final en manos de los Celtics. El quinto, el domingo, en el Staples.
Al final del primer cuarto todo indicaba un paseo para los Lakers, pero como ya demostraron en otras ocasiones, los angelinos son capaces de perder con facilidad lo que han ganado brillantemente. Normalmente suelen ganar pese a los bajones, pero en una final y ante los Celtics, dormirse es letal.
Los Lakers empezaron defendiendo bien y atacando en conjunto.

Dando más asistencias y cogiendo más rebotes. Con un grandísimo Odom, que hizo 15 puntos y 7 de 7 seguidos. Los Celtics estaban dormidos, ni Pierce ni Garnett anotaban. Hasta los reservas de los Lakers, incluso Ariza, parecía estar a la altura. En el segundo cuarto fueron a más y llegaron a los 24 de ventaja. Y ahí empezó el declive, porque los Celtics hicieron su primera aproximación y se pusieron cerca de la decena, pero un buen esprint final de los Lakers, con triple final de Farmar incluido, puso a los locales con 18 puntos de ventaja al descanso.
El partido se iba a decidir en el tercer cuarto, en el que o revivía o moría definitivamente. Los Celtics lo intentaron y se pusieron a 12 pero luego los Lakers se fueron a 20 rápidamente. Y después otra relajación. Otra vez a 12, luego intercambio de canastas, Boston llega a 10 y luego baja la barrera de la decena y se mete en el partido en un abrir y cerrar de ojos gracias a las acciones de Pierce -20 puntos-, los canastones de Ray Allen -19- y los triples de Posey 18- y el factor sorpresa House -11-.
Y la defensa de Pierce, que anuló a Kobe, que nunca estuvo en el partido. Primero se dedicaba a asistir cuando su equipo estaba bien, pero luego falló mucho cuando los Celtics se acercaron demasiado y al final, pese a que metió varias canastas que parecían mantener viva la esperanza, no pudo darle la vuelta al partido y se quedó en 17 puntos y 10 asistencias. Y es que el último cuarto era como empezar de cero, y pese a que los Lakers se fueron de 4 a falta de cinco minutos, los visitantes sentenciaron el partido poco después yéndose con un par de triples hasta los 5 puntos. Los angelinos, que venían jugando mal un cuarto y medio -Odom metió dos puntos y dos cuartos y medio para acabar con 19-, no supieron ni pudieron reaccionar. Los Celtics tenían pinta de victoria, y lo que es peor, huelen a campeones.
Pau estuvo bien, hizo 17 puntos y cogió 10 rebotes en un partido donde volvió a defender bien a Garnett pero no muy acertado en el tiro pese a anotar varios mates para un total de 6 de 13 en intentos de campo y 5 de 7 en libres.
El domingo, los Lakers deben tirar de orgullo para ganar el quinto y situarse 3-2. No será fácil levantarse de una derrota después de ir ganando de 24, pero deben evitar que los Celtics celebren el título en el Staples. Si ganan, todavía habría que conseguir dos victorias en Boston, y eso suena ya mucho más difícil. Pero mientras haya vida hay esperanza.