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Pau Gasol hace historia al ganar su primer anillo con los Lakers

15/06/2009 07:51:04

Los Lakers ganaron en el quinto partido (99-86) en Orlando y se proclamaron campeones de la NBA, lo que convierte a Pau en el primer jugador español de la historia que consigue un anillo.

El sueño se ha cumplido. El sueño de un gran jugador y mejor persona que ha hecho historia para el baloncesto español. El sueño de un Pau Gasol que fue Rookie del año, campeón del mundo, subcampeón de Europa y subcampéon olímpico, dos veces All Star y finalista antes de ganar un anillo que le convierte no sólo en el mejor jugador de la historia del baloncesto de España, sino en uno de los mejores deportistas españoles de la historia.

Pau Gasol hace historia al ganar su primer anillo con los Lakers

La carrera de Pau en la NBA era la de una estrella que triunfaba en un equipo pequeño, pero todo cambió cuando Memphis le traspasó a los Lakers el 1 de febrero de 2008. Todo cambió para Pau, que pasó de una franquicia marginal a la más glamurosa y una de las más ganadoras. Y para los Lakers, que después de años de malos resultados empezaron a competir otra vez por el anillo. Porque los Lakers no pierden tres partidos seguidos desde el día en el que Pau debutó con ellos. Por eso, era imposible que los Magic le dieran la vuelta al 3-1 con el que los Lakers sentenciaron la final en el cuarto partido.

Por eso, por mucho que se pusieran 15-6 al principio, pesaba mucho la losa de una serie imposible de remontar. Por eso los Lakers, que se sabían ganadores, querían acabar la final en Orlando y remontaron hasta perder por sólo 2 en el primer cuarto. Aunque lo mejor llegó en el segundo, cuando le dieron la vuelta al partido para irse de 10 al descanso. En el tercer cuarto acabaron de sentenciar e impidieron cualquier intento de remontada de Orlando tras ganar de 15 entrando en un último cuarto en el que todo estaba sentenciado.

El triunfo (4-1), supone el 15º campeonato en la historia de los Lakers en sus 30 presencias en las finales. El 10º anillo para Phil Jackson, que se convierte en el mejor entrenador de la historia al desempatar en triunfos con el mítico Red Auerbach (9). Es el cuarto campeonato para Kobe, que como era de esperar fue elegido el MVP de las finales, tras otro gran partido con 30 puntos después de 10 de 23 intentos, 2 de 5 en triples, 8 de 8 desde la línea de personal, 6 rebotes, 5 asistencias, 4 tapones y 2 robos. Bryant pasará a la historia como el gran protagonista, y además se deshace de la sombra de O’Neal, sin el que no había podido ganar una final.

Pero para nosotros, y para el mundo, debe quedar que los Lakers volvieron a aspirar al anillo el año pasado desde la llegada de Pau. Y que pese a perder en la final, fue el inicio de una nueva era. Si Kobe se ha deshecho de la sombra de O’Neal es porque Pau ha ocupado ese vacío. Pau ha aportado puntos, rebotes, asistencias, inteligencia y juego en equipo desde el primer día que llegó a Los Ángeles. Pero para Pau todo cambió después de la derrota de 39 puntos en el sexto partido de la final ante los Celtics. Recibió muchas críticas, tan injustas como innecesarias, y algunos le vieron como responsable de una derrota cuando en realidad era el responsable de que los Lakers hubieran llegado tan lejos.

Aquella final, aquel partido siempre ha estado en su cabeza, como en la de todos sus compañeros. Desde que llegaron a la pretemporada han tenido en mente vengarse de aquello y ganar el anillo este año. Y han trabajado para ello. Sobre todo Pau, ambicioso e inteligente, que si bien nunca ha sido un blando si que no tenía en el físico su gran potencial. Por eso modeló su cuerpo, lo preparó y lo adaptó nuevamente para ser más fuerte todavía. Eso, y una preparación mental aún mejor de la que le había llevado hasta sus grandes triunfos, le ha hecho encarar los playoffs mejor preparado que nunca.

Tanto él como su equipo fueron de menos a más durante los playoffs. Nunca les importó durante la temporada no ser primeros en la liga regular. Sabía que para ganar deberían ganar en cualquier pista. Pero la derrota de los Cavs ante Orlando les dio una ventaja de pista con la que no contaban. Aún así, han acabado ganando la final en la pista del rival. Ganando dos partidos seguidos para acabar la serie, como antes habían ganado el sexto en Denver. Los playoffs, de menos a más, paseándose pero sin brillar ante Utah, sufriendo pero aprendiendo ante Houston y demostrándose a ellos mismos que eran los mejores en los dos últimos partidos ante los Nuggets, sirvieron para llegar a la final más preparados que el año pasado.

Y en la final, tras una primera victoria clara, acertaron en los momentos claves del segundo y el cuarto, imponiéndose en dos prórrogas y haciendo valer su experiencia ante unos novatos Magic, que quedaron muy tocados y facilitaron el triunfo en el quinto. Pero también su fuerza mental y física. Y el mejor ejemplo de ello es Pau Gasol. Durante gran parte de los cinco partidos fue superior a alguien llamado Supermán. Ante la falta de madurez de Bynum, cargado de faltas y descargado aún de mentalidad para afrontar estos momentos, Pau se ha medido al gran pívot dominador de la NBA. Y se lo ha comido. Lo ha parado, lo ha frenado en defensa, sin pegarle. Colocándose mejor, frenándolo con inteligencia, pero también con una tremenda fuerza que salía del corazón y acababa en los brazos. Pau ha anotado menos en esta final, pero ha reboteado más y ha defendido como nunca. Adiós a las críticas, nadie más puede llamarle jamás blando. Es tan duro como el que más, y su dureza ha sido clave para ganar el anillo. Nadie duda de que es el segundo jugador del mejor equipo del mundo, y por momentos durante la final del Oeste ante Denver y ante Orlando fue él quién tiró del carro.

En el quinto de la final fue más de lo mismo. Gran defensa, secó a Howard con sólo 2 personales. Rebotes, sumó hasta 15, siendo el máximo reboteador del partido. Y 14 puntos tras 6 de 9 tiros y 2 de 4 tiros libres. Y 4 taponazos. Pau estaba eufórico, feliz, profundamente emocionado. Se mantuvo siempre en un segundo plano en la celebración, siempre con España presente en su corazón, y quizás con nuevas miras deportivas en su mente. Ha comprobado que es tan bueno como el que más, está mejor que nunca físicamente, y se ve en condiciones ahora de seguir más años en los Lakers, porque ve que hay química y equipo para ganar más anillos. Y de paso se llena de moral para conseguir más cosas con España.

Los Lakers, al margen de sus dos estrellas, fueron otra vez un equipo, con secundarios de lujo como Odom y Ariza, que serán agentes libres y en los que habrá que invertir para renovarlos si se quiere seguir aspirando a ganar más anillos. Lamar hizo 17 puntos y 10 rebotes en otro gran partido de un jugador y persona excepcional. Ariza, el gran ausente de la final del año pasado, más que Bynum, que ya se ha demostrado que aún no estaba preparado, volvió a aportar 15 puntos y 5 rebotes. Y Fisher, que decidió el cuarto partido y una parte importante de la final, confirmó su notable serie con 13 puntos.

Los Magic murieron en los triples, que fue su gran arma para llegar hasta aquí. Anulado Howard, que se quedó en 11 puntos y 10 rebotes, el juego exterior tampoco funcionó y anotó sólo 8 de 27 triples. Lewis hizo 18 puntos y 10 rebotes pero falló muchos tiros, Turkoglu, Alston y Lee consiguieron 12 puntos cada uno y desde el banquillo esta vez nadie pudo ayudar de manera significativa para remontar lo irremontable.

Los Lakers cierran una temporada histórica para la franquicia, que está a dos títulos de igualar a los Celtics como la mejor de la NBA. Para Phil Jackson, el entrenador más laureado, y para Kobe, que se deshace de la sombra de O’Neal y sigue en el camino para alcanzar a Jordan. Pero la mejor historia para nosotros es la que sigue escribiendo Pau, que se convierte en el primer español en ganar un anillo y se confirma como el mejor de la historia de este deporte y uno de los mejores de la historia de nuestro deporte. Ahora sólo queda celebrarlo en Los Ángeles primero y en España después.